lunes, 23 de marzo de 2015

La influencia vigente de los grabados japoneses en el manga actual


Como prometí la semana pasada, la publicación de hoy la dedicaremos a la influencia de los grabados japoneses en el manga actual. Concretamente, cuando hablo de "grabados japoneses" me estoy refiriendo a los ukiyo-e, lo que no quita que no puedan hacerse comparaciones con estampas de otro tipo.

Sinceramente, era mayor la información que esperaba encontrar sobre el tema, así que a falta de fuentes precisas, me limitaré a analizar los temas y algunas características de las estas xilografías japonesas que puedan extrapolarse al mundo del manga. Seguramente si estudiásemos a fondo esta cuestión, podríamos encontrar muchas otras, pero por el momento sólo pretendo dar una visión bastante general del tema.

Más allá de la continuidad de las temáticas tratadas en las estampas ukiyo-e que se da en el manga actual, estilísticamente, estos grabados han dejado igualmente su huella. Pero para defender este planteamiento convendría buscar y exponer ciertos ejemplos, cosa que debo admitir, hace mucho que no leo ningún manga, así que intentar encontrarlos, ahora mismo, sería para mí como dar palos de ciego, por lo que esta idea deberá posponerse para más adelante -y a ser posible, para cuando cuente con la ayuda de algún entendido en la materia o como mínimo, algún amante del manga-.



Para empezar y como curiosidad, me gustaría mencionar que no sólo los temas tradicionales del Japón "antiguo", que ya vimos aparecer en los ukiyo-e, han conservado su aparición en las artes plásticas y, concretamente, también en un género tan actual y variopinto como el manga, sino que incluso se ha dado la relación inversa, es decir, la incursión del manga contemporáneo en el arte tradicional, como es el caso del kabuki. Un ejemplo de ello, es la adaptación teatral del exitoso manga -y anime- de One Piece.


Aquí os dejo un enlace con la noticia, por si a alguien le interesa (es algo antiguo, pero siempre existen las personas como yo que nunca se enteran de la actualidad hasta que ya es cosa del pasado -aunque cuando llegan siempre son pasado-): http://www.eldiario.es/cultura/Adaptan-exitoso-One-Piece-tradicional_0_337716272.html


Antes de nada, debemos hacer un inciso sobre una diferencia que condiciona a la temática y que estriba en la esencia misma de cada una de estas manifestaciones artísticas. Si bien en los grabados, el kabuki, las shunga, el paisajismo... eran temas en sí mismos, en el manga, generalmente, se tratan como un aspecto más, subordinado siempre a la historia. Esto hace que tal calificativo no se emplee ya para designar la parte gráfica de la obra, sino destinándolo a precisar el contenido del relato. Dentro del manga, encontramos cantidad de subgéneros, entre los cuales hay los que se alejan totalmente del Japón actual para situarse en un escenario completamente fantasioso o bien futurista. En ambos casos, son pocas las similitudes temáticas que podemos encontrar. Sin embargo, no faltan aquellos que se ubican en un contexto actual o del pasado o incluso los hay que, aun siendo verdaderamente eclécticos y anacrónicos, de vez en cuando dan muestra de algunas tradiciones de la cultura japonesa, en donde pueden encontrarse lazos con las costumbres de la época de los ukiyo-e -siglos XVII, XVIII y XIX-.

De todos los temas representados en las estampas, algunos de ellos eran en sí mismos géneros, como por ejemplo el paisajismo o las shungas. Si bien el primero -como la mayoría de los otros- pierde esta consideración cuando llega al terreno del manga, puesto que en éste último el paisaje vuelve a situarse como escenario y fondo de la narración y no como protagonista, en el caso de las shungas si puede darse un equivalente -quizá el único que lo consigue- en el hentai, en el sentido de qué el interés exclusivo por el erotismo se mantiene en ambos ejemplos como protagonista y se erige como un fin en sí mismo, pese a poder carecer de argumento.

Retomando el tema del paisajismo, nos gustaría detenernos en una de las afirmaciones con las que terminamos la semana pasada: la de que la montaña era un elemento constante en las xilografías ukiyo-e y, siendo especialmente el Monte Fuji una de las que obtuvo un mayor protagonismo. Este monte, quizá más por sus connotaciones en la cultura japonesa que por cualquier otra cosa, aparece constantemente en el mundo del manga, sobre todo cuando las historias están ambientadas en Japón, ya sea actual o, incluso, tal vez aun más, cuando las ubican en alguna época anterior, como un elemento reconocible y al mismo tiempo, símbolo del paisaje japonés.

En lo que respecta al kabuki, es curioso como aquel interés que ya veíamos nacer en los ukiyo-e por los actores más que por el drama en sí, se ha ido acentuando en la sociedad japonesa hasta el punto de que hoy en día muchas de las celebridades del mundo de la televisión y de la música, se han convertido en verdaderos "idols". Así es como podemos ver que dicha temática ha sufrido una cierta transformación o quizá podría hablarse más bien de una actualización. Desconozco si existe algún manga centrado en el mundo del teatro tradicional, pero de lo que sí tenemos constancia es de cantidad de historias en las que los protagonistas quieren ser actores famosos o estrellas musicales, lo que refleja la situación contemporánea en la que muchos jóvenes japoneses crecen con un anhelo de éste tipo.

En lo que concierne a la temática de los kachoga (las estampas de flores y animales), aquí la influencia debería situarse junto a los aspectos estilísticos y de composición. Por ejemplo, en los mangas shojo es frecuente que se le otorgue una especial atención, desde el punto de vista dibujístico, a la representación de flores, las cuales la gran mayoría de veces no tienen ninguna trascendencia en la historia, pero que son plasmadas con extrema delicadeza y simplicidad, generalmente con la sola y única voluntad de adorar las composiciones.



Y para despedirme y cerrar el ciclo, os dejo con una comparación curiosa:


La promenade,1875, C. Monet
versión "manga"

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